Comer sin hambre..

"Comer sin hambre, Beber sin sed y Amar en todo tiempo, es lo que mas diferencia al hombre de los Animales Superiores"
Pierre-Augustin de Beaumarchais

domingo, 20 de septiembre de 2009

La Insoportable Levedad del Ser


Extract...
Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad.

Ese es el motivo por el cual Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada (das schwerste Gewicht).
Pero si el eterno retorno es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer, sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad.

¿Pero es de verdad terrible el peso y maravillosa la levedad?
La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra. Pero en la poesía amatoria de todas las épocas la mujer desea cargar con el peso del cuerpo del hombre. La carga más pesada es por lo tanto, a la vez, la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será.
Por el contrario, la ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, vuele hacia lo alto, se distancie de la tierra, de su ser terreno, que sea real sólo a medias y sus movimientos sean tan libres como insignificantes.

Entonces, ¿qué hemos de elegir? ¿El peso o la levedad?
Este fue el interrogante que se planteó Parménides en el siglo sexto antes de Cristo. A su juicio todo el mundo estaba dividido en principios contradictorios: luz-oscuridad; sutil-tosco; calor-frío; ser-no ser.
Uno de los polos de la contradicción era, según él, positivo (la luz, el calor, lo fino, el ser), el otro negativo. Semejante división entre polos positivos y negativos puede parecemos puerilmente simple.

Con una excepción: ¿qué es lo positivo, el peso o la levedad?
Parménides respondió: la levedad es positiva, el peso es negativo.

¿Tenía razón o no?
Es una incógnita. Sólo una cosa es segura: la contradicción entre peso y levedad es la más misteriosa y equívoca de todas las contradicciones.

MILAN KUNDERA
Checoslovaquia

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Balada de la Formula Definitiva y Paradojal

I
Necias disquisiciones de fastidiosa ética:
mi cabeza, la ilusa, anda muy mal de juicio...
(¡peor la flaca bolsa, de irónica aritmética...!)
Le pregunté a la esfinge que tengo a mi servicio:
—oh ¿cuál será la fórmula, de virtud o de vicio,
que rija mis futuros? —y los abstrusos senos
musitaron unánimes, en tono profeticio:
¡todo no vale nada, si el resto vale menos...!

II
Eblís llévese entonces la ilusión que acaricio,
me dije, seducido por frase tan sintética;
acudí, sin embargo, a otro dios más propicio:
al Buda que reniega la física kinética...
Pendía de sus labios de palidez ascética
y presto oí del verbo los indecibles trenos,
la turbia paradoja de recia apologética:
¡todo no vale nada, si el resto vale menos!
III
Pero no satisfecho de esa sentencia herética
(tan absurda a las fibras de mi amante edificio),
fui tras otras palabras de más suave fonética,
que curasen mi trágico padecer adventicio.
Ninguna ¡no, ninguna! dio con el artificio
de ese bálsamo amable de perfumes amenos.
Todas fueron acordes cantando el epinicio:
¡todo no vale nada, si el resto vale menos!

Leon deGreiff
Colombia

lunes, 14 de septiembre de 2009

Tactica y Estrategia


Mi táctica es mirarte aprender como sos quererte como sos.

Mi táctica es hablarte y escucharte construir con palabras un puente indestructible.

Mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé cómo ni sé con qué pretexto pero quedarme en vos.

Mi táctica es ser franco y saber que sos franca y que no nos vendamos simulacros para que entre los dos no haya telón ni abismos.

Mi estrategia es en cambio más profunda y más simple;
Mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites.

Mario Benedetti
Uruguay

Cancion de la Vida Profunda

El hombre es una cosa vana, variable y ondeante...
MONTAIGNE

Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,como las leves briznas al viento y al azar.
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonríe.La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar.

Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,como en abril el campo, que tiembla de pasión:bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,el alma está brotando florestas de ilusión.

Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,como la entraña obscura de oscuro pedernal: la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,en rútiles monedas tasando el Bien y el Mal.

Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...(¡Niñez en el crepúsculo! ¡Lagunas de zafir!)que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,y hasta las propias penas nos hacen sonreír.

Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,que nos depara en vano su carne la mujer:tras de ceñir un talle y acariciar un seno,la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.

Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,como en las noches lúgubres el llanto del pinar.El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,y acaso ni Dios mismo nos puede consolar.

Mas hay también ¡Oh Tierra! un día... un día... un día...en que levamos anclas para jamás volver...
Un dia en que discurren vientos ineluctables... Un dia en que ya nada nos pueda Retener...

Porfirio Barba Jacob
Colombia